Hola a to'a la banda, soy el Rober!
Le dejamos aquí a su aire, al señor Julian, pa' que contiúe, dale que te pego, mareándoles con sus recalcitrantes comeduras de tarro, y nosotros: un servidor, el Güili, el Míguel, y demás... , nos vamos a pintar la mona a
http://mente-tuneada.blogspot.com/
Y así podrá despacharse a sus anchas otra vez el buen hombre... quién seguro que estará pensando de nosotros: "tanta paz llevéis como descanso dejáis...". O algo por el estilo.
¡Si no lo conoceré yo bien al peazo mamón!.
5 comentarios
Así que te has tuneao otro blog, capusho consentío
Eso es por el Vanbrugh. Que según él, en los de La Coctelera no entra ni Blas y en los de Blogger a los dos días te están ya petando el chiringuito.
Y, usté, mi arma, con eso de: "capusho consentio", parece la prima de la Pantoja o el espectro de la Lola Flores, mejor. Que a la prima de la Pantoja, la Silvia, bien que iba explicarla un servidor un par de cosillas. ¡Cómo está la criatura!. Búsquenla en Google Images (y me cuentan)
¡Ozú, mi arma, como está la niña!
No generalices. Nunca he dicho nada de los blogs de la Coctelera, en general, solo del que yo tenía allí. Que sigue estando, por cierto, porque nunca me acuerdo de darlo de baja. Y en el que entraba menos gente, todavía, que en el otro, probablemente porque yo lo trataba aún peor, lo actualizaba igual de poco pero ni siquiera lo vinculaba en mis comentarios por esos mundos. Ahora, me parece estupendo que hayas abierto otro blog, y que sea de blogspot, y que cultives en él esa vena macarra y costumbrista que se te da realmente bien. Me parecería aún mejor que lo utilizaras -que lo utilices, en realidad espero que lo hagas- para seguir mi consejo y publicar en él algo más largo que esos estupendos fragmentos, una de tus novelas, vaya.
Qué pena, Bluff. Te fuiste del mundo. Tu otrora acogedora bitácora es ahora erial desolado, pasto del spam anglófono. Ya no brama Lansky, ni porfía d.m., ni pregunta Ariadna 666, ni discursea Vanbrugh. ¿Y por qué? se preguntará el asombrado viajero que no da crédito a tanto páramo -ni pábulo a tanto céfiro, ni ábrete a tanto sésamo- Porque ya el Clavadista abandonó la sala de máquinas, ya no brilla la lucecita en el Pardo ni resuenan los corredores con las alegres risas infantiles... Un post cada mes y medio, y eso con suerte y si no resulta ser peor... Total, que ni dios comenta, ni al dueño le importa, ni Cristo que lo fundó... qué nostalgia, cárape, cuánto sinsabor y cuánto desierto, me cago en la leche. Con lo que hemos sido...
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